El Counseling nace en la década de 1930 en Estados Unidos, como consecuencia de la gran crisis económica que azotó al país en aquel momento. En principio, la idea era enriquecer la labor del trabajador social con aportes de la filosofía y la psicología para que puedan ayudar de manera más efectiva. Poco a poco, se fue desarrollando como una profesión en sí misma.

La Consultoría Psicológica o Counseling es una disciplina de la ayuda que integra conocimientos del campo de la filosofía, la sociología, la educación, la antropología y la psicología, con la intención de asistir al ser humano en el proceso de crecimiento, desarrollo y despliegue de sus condiciones potenciales. La integración de estas ciencias, hacen del Counseling una profesión única, con identidad en sí misma.

El profesional del Counseling facilita la resolución de problemas, fomentando el desarrollo y la utilización del potencial de la persona. El Counseling se corre del paradigma médico terapéutico, donde hay una persona a quien curar. En cambio, el Counselor interviene directamente en la prevención y en la promoción del desarrollo humano.

La especificidad del Counseling no es la terapia, ni el espacio de lo psicoterapéutico, sino el desarrollo personal y humano; más allá del marco teórico que el profesional implemente, su tarea de ayuda estará dirigida a personas que necesitan un momento de escucha y acompañamiento para comprender mejor sus problemas, tomar decisiones, realizar cambios en algunos aspectos de sus vidas, reconocer sus propios recursos internos y/o desarrollar sus propias potencialidades

El Counseling, por lo tanto, es una profesión en si misma que facilita al consultante vivir de una manera más auténtica, más satisfactoria y más plena.

Autora: Norma Esper, Profesora de la Carrera de Counseling en Instituto Nuevos Aires.

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